El Kennedy Center continúa evaluando sus próximos pasos después de que un juez federal bloqueara el cierre de dos años que estaba previsto para realizar renovaciones en el reconocido centro cultural de Washington.
Según documentos presentados ante la corte, la administración indicó que mantendrá un modelo operativo después del 5 de julio, aunque esto no garantiza el regreso inmediato de espectáculos ni la contratación de más personal. Los espacios públicos permanecerían abiertos, pero gran parte de las actividades artísticas podrían seguir suspendidas.
La situación surge tras una decisión judicial emitida en mayo que detuvo el cierre total del recinto y ordenó retirar el nombre del presidente Donald Trump del edificio, al considerar que había sido agregado de manera ilegal.
Los directivos del Kennedy Center estudian varias alternativas, entre ellas un cierre parcial, un cierre total o un plan de renovaciones por etapas que permita mantener parte de la programación activa. La junta directiva podría votar sobre estas opciones a mediados de julio.
Mientras tanto, los demandantes sostienen que la institución aún no ha cumplido completamente con la orden judicial y advierten que la reducción de personal y la cancelación de eventos podrían equivaler, en la práctica, a un cierre del centro cultural.

