Un grupo de votantes independientes de Maryland continúa una batalla legal para poder participar en las elecciones primarias del estado, actualmente reservadas para miembros registrados de los partidos Demócrata y Republicano. Entre los demandantes se encuentra Amber Ivey, quien argumenta que más de un millón de votantes no afiliados están siendo excluidos de un proceso electoral financiado con sus propios impuestos.
La demanda, presentada en 2025 y representada por el exvicegobernador Boyd Rutherford, sostiene que el estado no debería financiar elecciones que impiden la participación de una parte significativa del electorado. Aunque el caso fue desestimado inicialmente por un tribunal, los demandantes apelaron la decisión y esperan una nueva audiencia.
Actualmente, los votantes independientes solo pueden participar en elecciones no partidistas, como algunas juntas escolares. Según datos de la Junta Electoral de Maryland, más de un millón de personas están registradas sin afiliación política, una cifra que sigue creciendo. Los defensores de la demanda aseguran que excluirlos de las primarias les niega una voz significativa en la elección de los futuros representantes públicos.




