Juan Velosa, un residente de Baltimore de 30 años, pensó que asistir al Mundial de la FIFA 2026 sería imposible debido a los elevados precios de las entradas, especialmente para los partidos de Colombia, su selección nacional. Sin embargo, tras revisar la plataforma oficial de reventa de FIFA, encontró boletos más accesibles para partidos de la fase de grupos y decidió aprovechar la oportunidad.
Velosa compró una entrada para el encuentro entre Curazao y Costa de Marfil en Filadelfia por alrededor de 270 dólares, una cifra mucho menor a los miles de dólares que llegaron a costar algunos partidos más demandados. Para él, lo importante era vivir la experiencia de un Mundial tan cerca de casa, independientemente de los equipos que jugaran.
Expertos señalan que el uso de precios dinámicos por parte de FIFA, donde el costo de las entradas aumenta según la demanda, marca una tendencia que seguirá expandiéndose en el deporte y el entretenimiento. Aunque la medida ha generado críticas, los organizadores continúan apostando por este modelo para maximizar ingresos, mientras los aficionados buscan alternativas más económicas para formar parte de la fiesta mundialista.




